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Cómo funciona la glutamina: reducción del catabolismo generado por el cortisol

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La glutamina ha salido en este blog en varias ocasiones porque este aminoácido está recomendado en muchas publicaciones científicas para la reconstrucción del epitelio intestinal, en los tratamientos para la curación y mejora del síndrome del intestino permeable. Es cierto que, en dichas publicaciones, se apoya la idea de que la glutamina parece que coadyuva en la regeneración de las células epiteliales intestinales:

La glutamina protege las células epiteliales intestinales

La glutamina protege la mucosa intestinal contra las lesiones y promueve su curación. Debido a que la inducción de proteínas de choque térmico (HSP) protege a las células en condiciones de estrés, determinamos si este aminoácido confirió protección contra el estrés en una línea celular epitelial intestinal a través de la inducción de HSP. (…) Llegamos a la conclusión de que los efectos protectores de la glutamina en las células epiteliales intestinales son en parte mediados por la inducción de HSP-70.

Artículo original

El papel de la glutamina en el mantenimiento de la salud intestinal y el apoyo a la respuesta metabólica a la lesión y la infección

Estudios recientes de nuestro laboratorio indican que glutamina puede ser un componente esencial de la dieta para la mantenimiento del metabolismo intestinal , su estructura y función, en particular durante la enfermedad crítica cuando la barrera de mucosa intestinal  puede verse en peligro. Este conocimiento ha sido obtenido recientemente y ha adquirido y parece tener importancia en implicaciones terapéuticas desde que están disponibles comercialmente soluciones de aminoácidos en los que hay glutamina libre y muchas dietas pueden contener cantidades inadecuadas de glutamina. El fracaso en apreciar el papel del intestino en la respuesta metabólica a la lesión y otras enfermedades catabólicas ha evolucionado por varias razones. En primer lugar, se ha explicado que el intestino es un órgano que reposa tras las lesiones importantes y la cirugía. La anorexia y el íleo excluyen por lo general la admisión por vía oral y la idea de “sin alimentos no hay función” ha sido ingenuamente aceptada con poca atención dirigida a la comprensión lo que constituye un ” intestino sano”.

Artículo original

Efecto de la glutamina en la integridad de la mucosa intestinal y la translocación bacteriana después de la radiación abdominal

Este estudio evalúa el efecto de la glutamina oral sobre integridad de la mucosa intestinal y la translocación bacteriana en ratas. 80 animales fueron distribuidos aleatoriamente en cuatro grupos : el grupo 1 (dieta de pienso y agua) , grupo 2 (dieta de pienso y glutamina 3 %) , el grupo 3 (radiación , dieta de pienso y agua) , el grupo 4 (radiación , dieta de pienso y glutamina 3 %) . (…) Los datos demuestran que la glutamina ayuda a mantener la integridad de la mucosa intestinal y de ese modo reduce la incidencia de translocación bacteriana después de la irradiación abdominal.

Artículo original

La privación de glutamina induce la apoptosis en las células epiteliales intestinales

La glutamina es el aminoácido más abundante en la sangre, y su privación conduce a la atrofia de la mucosa intestinal. La mucosa del intestino delgado se mantiene por un equilibrio entre la proliferación celular y la muerte celular por apoptosis. Hemos informado de que la glutamina es necesaria para la proliferación estimulada por mitógenos en células epiteliales intestinales . No sabemos si la glutamina regula la apoptosis en el intestino. El propósito de este estudio es determinar si la privación de glutamina induce la apoptosis en las células epiteliales de la rata intestinal ( RIE – 1 ) y comparar el efecto de la privación de glutamina con la privación de metionina y cisteína (/Cys Met).

Artículo original

En cientos de estudios científicos se confirma que la glutamina es el aminoácido más abundante en el cuerpo. Se sabe que la disminución de las concentraciones plasmáticas de glutamina produce estrés catabólico y se relaciona con la facilidad de ser víctima de infecciones. Esto se debe a que la glutamina sirve, entre otras cosas, para la activación de los linfocitos, células que forman parte importante del sistema inmunológico. 

idelga

Como resultado de esta propiedad de la glutamina, de regenerar el epitelio intestinal, no sólo yo, en este blog, sino innumerables especialistas de la salud intestinal, recomiendan suplementar con L-glutamina.

Una cosa curiosa es que todos los consejos sobre el uso de L-glutamina insisten en que, en dosis crecientes, la L-glutamina puede tomarse en grandes cantidades. Es muy común leer que la dosis normal de alguien que toma suplementos de glutamina es de 20 o 30 gramos al día  (0,65 gramos/kilo de masa corporal en el caso de atletas o ejercicios de musculación), y en algunas páginas web, hablando de la regeneración del intestino permeable, sugieren que se alcancen dosis de 20 a 40 gramos diarios (por ejemplo), eso sí, haciendo una dosificación incremental, para evitar sorpresas.

Mi experiencia

Yo comencé a tomar L-glutamina en pequeñas dosis (1,5 gramos diarios) en cápsulas. Durante un tiempo no noté nada, ni positivo ni negativo. Mi dieta es equilibrada: proteínas vegetales y animales (carne y o pescado en poca cantidad, legumbres, huevos, varias veces por semana, verduras, fruta diaria, frutos secos, nueces, dátiles, nada de pan, etc…) y entiendo que en muchos de esos alimentos ya ingiero glutamina, por lo que decidí que durante unos meses no iba a añadir grandes cantidades. No obstante quise hacer la prueba de aumentar la dosis de L-glutamina para ver cuales eran los efectos, sobre mi intestino y sobre el resto de mi organismo. Así que compré un “cubo” de L-glutamina y elevé paulatinamente la dosis hasta 5 gramos diarios.

El efecto fue casi inmediato: al cabo de una semana de llegar a 5 gramos diarios empecé a notar sangre en las heces, cuando iba al baño. Durante el tiempo que mantuve la ingesta de esa cantidad de L-glutamina, el sangrado rectal fue una constante. Preocupado por algo que yo nunca había notado en mí, y repasando qué estaba haciendo que se saliera de lo normal, deduje que se podía deber a la suplementación con L-glutamina, así que opté por dejar de tomarla y ver qué ocurría. A los tres días dejé de sangrar y ya no volvió a aparecer el síntoma. Llegué a la conclusión de que la causa del sangrado rectal era la L-glutamina.

¿Qué hacía que la glutamina provocara sangrado rectal? ¿era sólo a mí o esto era algo común?… esto me hizo buscar rápidamente qué estudios había sobre los efectos secundarios de la glutamina.

Me encontraba en desventaja: hay muchos intereses creados para que la gente consuma “cubos” de L-glutamina, porque casi todos los estudios se realizan por los propios laboratorios que la fabrican. Se ha creado un enorme mercado de venta de este aminoácido (y otros) basado en la moda de la musculación y que se mueve alrededor de los gimnasios, así que es difícil encontrar los efectos secundarios de estos productos, aunque ya hay muchas voces que se alzan para avisar de que no son productos sin peligro. En relación a los peligros que entraña la L-glutamina, la mayoría de los vendedores o páginas de suplementos recuerdan que no es en absoluto peligrosa, porque solo estimula la hormona del crecimiento.

Una hipótesis sobre esto era que yo ya tuviera alguna fisura en el recto, y que la L-Glutamina provocara más sangrado. No es extraño que eso sea así, pues estamos hablando de una persona que se supone que tiene problemas intestinales, y una de las causas manejadas de las fisuras rectales es precisamente las alergias (o rechazos inmunológicos) a cierto tipo de alimentos. Ya me lo dijeron en la última colonoscopia que me hicieron en el Ramón y Cajal (“tienes alguna fisura en el recto”). La hipótesis del incremento de flujo sanguíneo apoya la idea de que la L-Glutamina acelera la curación del epitelio intestinal. Todos sabemos que para curar un órgano, lo primero es aumentar el flujo de sangre sobre él.  Pues bien:

       Se ha demostrado que la glutamina aumenta el flujo de sangre hacia el intestino, lo que ayuda al proceso de curación. En caso de cirugía mayor: Los pacientes en unidades de cuidados intensivos quirúrgicos pueden desarrollar problemas gastrointestinales relacionados con la deficiencia de glutamina. La glutamina (a menudo en combinación con otros nutrientes) también podría ser útil como un suplemento nutricional para las personas que sufren la recuperación de una cirugía mayor o enfermedad crítica.

Artículo original

No obstante, no todos los estudios van en esa dirección. Recordemos que la administración enteral es la que se toma por vía oral, es decir por la boca (mientras que la parenteral es inyectada, ya sea intravenosa, subcutánea, etc…):

La suplementación con glutamina enteral perjudica el flujo sanguíneo intestinal en ratas

La suplementación con glutamina enteral parece impedir el flujo sanguíneo gastrointestinal. Debido a que la glutamina proporciona energía directamente a los enterocitos activos, la disponibilidad de glutamina enteral podría disminuir estímulos metabólicos de la hiperemia de absorción. Este hallazgo podría explicar en parte los beneficios observados con la administración de suplementos de glutamina parenteral frente a la enteral en estudios clínicos (tales como en los realizados con los pacientes de trasplante de médula ósea).

Artículo original

cortisol
Cortisol

El cortisol

Kit de Test instantáneo del cortisol presente en la saliva

En definitiva: estamos hablando de suplementar con L-Glutamina para acelerar la curación del epitelio intestinal. Estoy llegando a la conclusión de que el intestino permeable es causado en gran medida por un exceso de cortisol o, dicho de otro modo, por un exceso de estrés. Y la L-Glutamina se ha demostrado muy efectiva contra los elevados niveles de cortisol, porque es usada por éste para sustituir a la glutamina natural, que se encuentra en los músculos. Si usa la L-Glutamina, deja de usar la que hay en los músculos, con lo cual los tejidos no se degeneran.

Esta es la clave: evitar la degeneración celular del intestino, causada por múltiples factores, pero específicamente por el cortisol. A nuestros efectos, todo aquello que nos permita reducir los efectos del cortisol, es bueno para nuestro intestino, y la L-Glutamina lo hace. Ya sabemos que el estrés emocional puede provocar un ambiente catabólico, y éste sigue los siguientes pasos:

  • Te estresas, por alguna situación emocional. Es decir, el cuerpo se prepara para que suceda algo malo, realmente malo.
  • Comienzas a segregar cortisol.
  • El cortisol busca glucosa y la va a sacar de donde la tienes. Si no comes lo suficiente y, encima, eres de carácter preocupado, ten por seguro que el cortisol va a “chupar” la glucosa de tus músculos, con lo que da por sentado que serás una persona delgada y con poco músculo. El cortisol te deja sin masa muscular porque extrae de tus músculos la glutamina que tienes.  Y, para lo que nos interesa, extraerá la glutamina de tu epitelio intestinal, de igual manera que lo va a hacer de los músculos.
  • Si aportas nutrientes en el momento del estrés, es decir si comes, o suplementas con L-Glutamina, el cortisol la tomará de esos aportes para reaccionar y, presumiblemente, dejará tus tejidos en paz.

Esto que acabo de describir es el catabolismo proteico, es decir la degradación de las proteinas, uno de los peores enemigos del intestino permeable.

 

Resumiendo

Para conseguir mantener indemnes los tejidos, es necesario tener siempre reservas de glutamina para cuando los niveles de cortisol sean muy elevados (o para los niveles normales diarios). Para eso, o bien ingerimos regularmente en los alimentos esos aminoácidos, o bien suplementamos con L-Glutamina. En caso contrario, el cortisol provocará procesos catabólicos, que llevarán a la destrucción de los tejidos. Es decir, al envejecimiento prematuro y a la pérdida de masa múscular, pero además, al resultar dañado el intestino, se producirá una peor absorción de nutrientes, que aumentará el proceso catabólico. Si te enfadas, come, si te asustas, come…

 

Dos meses más tarde

Escribo esto el 10 de Mayo de 2016, es decir, casi dos meses más tarde de haber escrito el artículo original y hace ya casi un mes que dejé de sangrar al ir al baño. Tomo la L-Glutamina mezclada con fécula de patata y hago descansos de una semana (semana consumo y semana descanso). Hace ya casi un mes que he dejado de tomarla, con lo cual he estado haciendo uso de ella durante un par de meses, con descansos. Realmente puedo constatar que la L-Glutamina ha curado las fisuras que tenía en la parte última del intestino y el colon. Tiene su lógica, puesto que estamos hablando de un intestino afectado por permeabilidad y una molécula que se supone que mejora la irrigación sanguínea, y por lo tanto la curación del epitelio.

Cada mañana y cada noche, he disuelto en agua fría lo siguiente: una cucharada sopera de L-Glutamina + una cucharada sopera de fécula de patata. La fécula de patata (almidón resistente) tiene la función de aumentar el sustrato alimenticio de las bacterias del ácido láctico, pues se sabe que estas producen butirato (ácido graso de cadena corta) que está implicado en la recuperación del epitelio intestinal. Así pues ambos componentes de la disolución van destinados a lo mismo, por distintas vías.

Un saludo.

Antonio

 

 

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9 Comentarios

  1. muy interesante articulo, después de la lectura la primera reflexión que me surge es que mas importante que suplementar nuestra dieta con L-glutamina,seria cultivar el arte de la autoobservacion y mantener a raya el cortisol. Siempre se ha sabido lo perjudicial del stres para la salud y llevamos años sabiendo los beneficios de la meditación para mantener toda nuestra psicofisiologia en orden, la unica pega es que el habito de meditar es gratuito

    • Hola Araceli, tienes toda la razón. Has dado en la diana al hablar del próximo artículo que estoy preparando, y que se titula exactamente: Yoga y respiraciones para reducir el cortisol. Ya lo tengo bastante avanzado y lo publicaré en los próximos días.

      Como meditar es gratuíto, no se puede vender como suplemento. Pero ¿sabe todo el mundo meditar?… ahí entra el negocio.

      Muchas gracias por tu inestimable colaboración.
      Antonio

  2. Muchas gracias por tu aportación. Me ha parecido muy interesante y riguroso. Y hablando de la permeabilidad intestinal, sería interesante saber qué opinas sobre los probióticos, prebióticos y simbióticos.

  3. Excelente artículo, muy bien escrito, completo e interesante. La aportación de la experiencia personal del autor aporta un plus que puede ser muy útil para otras personas que están pensando en tomar este suplemento sin prescripción médica.

  4. Hola amigo, te leo en Medellin Colombia, tengo 27 años, y me han diagnosticado colitis ulcerosa, estoy seguro de que esta enfermedad esta relacionada con mis altos niveles de estres, ahora estoy enfocado en sanar mi cuerpo desde la alimentación y la dieta pues los tratamientos médicos tratan meramente los síntomas, toda la información que he recopilado al respecto apunta a que la enfermedad se produce por una disviosis intestinal, afectación de la microbiota y mala alimentación que se han juntado con niveles altos de estrés, encuentro tu articulo muy completo, claro y preciso, empezare a suplementar con L-Glutamina para ver mi evolución, gracias por tu informacion y estare pendiente de todos tus articulos, saludos desde Colombia.

    • Hola Felipe, espero que sea una pronta recuperación. Mucha suerte y ya nos contarás los resultados.
      Saludos

  5. Hola ¿No es perjudicial que tomes el almidón de patata crudo? Las moléculas de almidón mal desdoblado provocan intestino poroso. En la antigüedad a los granos y leguminosas se dejaban en remojo, en agua ácida para los granos, en agua caliente las leguminosas.
    Una molécula de almidón puede estar hasta 4.000 años sin descomponerse. Solamente cuando en el grano se dan las condiciones de humedad, calor, acidez y luz se desata una catarata enzimática para desdoblarlo, de otro modo es no es nutriente. Actualmente cocinamos mal los granos, no los dejamos en remojo y si lo hiciéramos al no ser integrales ya no tienen sus gérmenes para desatar dicha catarata ezimática. También hay que tener en cuenta el ácido fítico.
    Buen aporte.
    Saludos.

    • Hola Flavio:

      Te agradezco el aporte, pero no estoy de acuerdo en parte. Tienes razón con que los granos y las leguminosas desencadenan toda una actividad enzimática que va destinada a “predigerirlos”, cuando se ponen en remojo, pero eso es precisamente lo que hacemos cuando los germinamos para comerlos. De hecho en algún otro artículo se explica completamente y se atribuye a ese “remojo” previo muchas de sus buenas propiedades. Pero el almidón de patata actúa de sustrato para la flora bacteriana. Es la fibra que no se digiere. Además no está crudo. Se obtiene de patatas cocidas y enfriadas. Es lo mismo que si cueces patatas y las dejas enfriar. Pero has de cocerlas, si no, no vale.

      Saludos

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