Inicio Bacterias Probióticos y mejora en los sueños

Probióticos y mejora en los sueños

3257
6
Compartir

No ha sido una casualidad: después de llevar tres meses consumiendo regularmente sauerkraut hecho por mí en mi casa, comencé a notar un claro incremento en la calidad y realidad de los sueños.

Empecemos por el principio.

Hace unos años tuve varios sueños lúcidos. La experiencia me dejó profundamente marcado, hasta el punto que comencé a fijarme en todo lo relacionado con el mundo onírico, a leer sobre él y a buscar la manera de mejorar las fases REM cada noche. Pero sucedió lo que menos deseaba, y fue que dejé de soñar casi absolutamente, durante muchos años. La peor fase sucedió entre cinco años y la actualidad, etapa en la que no soy consciente de haber soñado casi nada. Solo recordaba algún sueño cuando iba a vivir al campo durante las vacaciones de verano y yo lo atribuía a la gran cantidad de oxígeno del entorno. Tampoco me quise obsesionar, pero me preocupaba y no comprendí a qué podía deberse esta situación de no soñar, o al menos, de no recordar los sueños.

Casualmente (o no) ahora veo que también durante esa época pasé por largas depresiones.

Pues bien, como decía al principio, tras unos meses de consumir regularmente chukrut, he empezado a tener intensos sueños cada noche, largos y complejos, coloridos. ¡¡Justo lo que uno necesita para volver a conseguir la lucidez en ellos..!! Y me puse a buscar… en el mundo anglosajón van bastante por delante de nosotros, así que pensé que en algún sitio alguien hablaría de la relación entre los probióticos y los sueños (y quizás hasta de sueños lúcidos)… y lo encontré.

En efecto, no he sido solo yo el que ha notado que soñaba más con los probióticos. Es algo ya que se está extendiendo (ver aquí) y que tiene sus causas. En este enlace que acabo de dejar ponen énfasis en el consumo de prebióticos antes de dormir. En particular insisten en que el consumo de plátano verde y patata fría cocida, o de legumbres, mejora la calidad de los sueños e incluso parece que reportan la aparición de más sueños lúcidos. Estos alimentos contienen almidón resistente (resistant starch o RS) que es precisamente el tipo de almidón que no se digiere en el intestino delgado, pasando completo al intestino grueso y sirviendo de alimento a la flora bacteriana. En otra entrada de este blog he hablado de este tipo de almidón, pero hablaremos más a fondo de él en futuros posts.

platanos_verdes
Plátanos verdes, fuente de almidón resistente.

La razón en la mejora de los sueños es que, al haber más flora intestinal, esta genera más neurotransmisores (entre ellos serotonina) pero se ha demostrado que produce triptamina(1) :

 

triptamina
Síntesis de triptamina a partir de la decarboxilación del triptófano por intermediación de la flora microbiótica

Abstract

Several recent studies describe the influence of the gut microbiota on host brain and behavior. However, the mechanisms responsible for microbiota-nervous system interactions are largely unknown. Using a combination of genetics, biochemistry, and crystallography, we identify and characterize two phylogenetically distinct enzymes found in the human microbiome that decarboxylate tryptophan to form the β-arylamine neurotransmitter tryptamine. Although this enzymatic activity is exceedingly rare among bacteria more broadly, analysis of the Human Microbiome Project data demonstrate that at least 10% of the human population harbors at least one bacterium encoding a tryptophan decarboxylase in their gut community. Our results uncover a previously unrecognized enzymatic activity that can give rise to host-modulatory compounds and suggests a potential direct mechanism by which gut microbiota can influence host physiology, including behavior.

 

Resumen

Varios estudios recientes describen la influencia de la microbiota intestinal en el cerebro de su huésped y en su comportamiento. Sin embargo, los mecanismos responsables de las interacciones del SNC y la microbiota son en gran parte desconocidos. Usando una combinación de genética, bioquímica y cristalografía, identificamos y caracterizamos dos enzimas filogenéticamente distintos que se encuentran en el microbioma humano que descarboxila el triptófano para formar el neurotransmisor triptamina-β arilamina. A pesar de que esta actividad enzimática es muy rara entre las bacterias de manera más amplia, el análisis de los datos del proyecto microbioma humano demuestran que al menos el 10% de la población humana alberga al menos una bacteria que codifica una descarboxilasa del triptófano en su intestino. Nuestros resultados revelan una actividad enzimática no reconocida previamente que puede dar lugar a la modulación de una serie de compuestos en el cuerpo del hospedador y sugiere un posible mecanismo directo por el cual la microbiota del intestino pueden influir en la fisiología del sujeto que la hospeda, influyendo en su comportamiento.

Tryptamine-3d-sticks
Triptamina

Pero ¿de qué estamos hablando?… la triptamina es un neurotransmisor y un tipo de triptamina,  la N,N-dimetiltriptamina o DMT, es un neurotransmisor responsable de la fase REM. En la medida en que estos estudios se vean corroborados, estamos ante un descubrimiento de proporciones épicas para la humanidad.

En otro estudio se constata que la flora bacteriana, en particular la cepa Bifidobacterium dentium, es capaz de secretar grandes cantidades de ), otro neurotransmisor(2) extensamente usado por las neuronas:ácido gamma-aminobutírico  (GABA).

Researchers at Baylor College of Medicine and Texas Children’s Hospital have identified commensal bacteria in the human intestine that produce a neurotransmitter that may play a role in preventing or treating inflammatory bowel diseases such as Crohn’s disease.”We identified, to our knowledge, the first bifidobacterial strain, Bifidobacterium dentium, that is capable of secreting large amounts of gamma-aminobutyric acid (GABA). This molecule is a major inhibitory neurotransmitter in the central and enteric nervous systems,” says Karina Pokusaeva, a researcher on the study and a member of the laboratory of James Versalovic.

GABA is one of the chief inhibitory neurotransmitters in the human central nervous system. It plays a role in regulating pain and some pain relieving drugs currently on the market act by targeting GABA receptors on neural cells.Pokusaeva and her colleagues were interested in understanding the role the human microbiome might play in pain and scanned the genomes of potentially beneficial intestinal microorganisms, identified by the Human Microbiome Project, for evidence of a gene that would allow them to create GABA.

“Lab analysis of metagenomic DNA sequencing data allowed us to demonstrate that microbial glutamate decarboxylase encoding gene is very abundant in intestinal microbiota as compared to other body sites,” says Pokusaeva. One of the most prolific producers of GABA was B. dentium, which appears to secrete the compound to help it survive the acid environment.

In addition to its pain modulating properties, GABA may also be capable of inhibiting inflammation. Recent studies have shown that immune cells called macrophages also possess GABA receptors. When these receptors were activated on the macrophages there was a decrease in the production of compounds responsible for inflammation.

“Our lab was curious to explore if GABA produced by intestinal human isolate B. dentium could have an effect on GABA receptors present in immune cells,” says Pokusaeva. Together with their collaborators Dr. Yamada and Dr. Lacorazza they found that when the cells were exposed to secretions from the bacteria, they exhibited increased expression of the GABAA receptor in the immune cells.

While the findings are preliminary, they suggest the possibility that B. dentium and the compounds it secretes could play a role in reducing inflammation associated with inflammatory bowel diseases.

The next step, says Pokusaeva is to conduct in vitro experiments to determine if the increased GABAA expression correlates with a decrease in production of cytokines associated with inflammation. GABAA receptor signaling may also contribute to pain signaling in the gut and may somehow be involved in abdominal pain disorders.

“Our preliminary findings suggest that Bifidobacterium dentium could potentially have an inhibitory role in inflammation; however more research has to be performed to further prove our hypothesis,” says Pokusaeva.

###

Dr. Pokusaeva will participate in a live webcast media availability to discuss her research on Sunday, June 17, 2012 at 1:00 p.m. EDT. The webcast can be found online at www.microbeworld.org/asmlive.

This research was presented as part of the 2012 General Meeting of the American Society for Microbiology held June 16-19, 2012 in San Francisco, California. A full press kit for the meeting, including tipsheets and additional press releases, can be found online at http://bit.ly/asm2012pk.

The American Society for Microbiology is the largest single life science society, composed of over 39,000 scientists and health professionals. ASM’s mission is to advance the microbiological sciences as a vehicle for understanding life processes and to apply and communicate this knowledge for the improvement of health and environmental and economic well-being worldwide.

RESUMEN:

“Identificamos, a nuestro conocimiento, la primera cepa bifidobacteriana, la Bifidobacterium dentium, que es capaz de secretar grandes cantidades de ácido gamma-aminobutírico (GABA). Esta molécula es un principal neurotransmisor inhibidor en el sistema nervioso central y entérico”, dice Karina Pokusaeva, investigadora del estudio y miembro del laboratorio de James Versalovic.

El ácido gamma-aminobutírico  (GABA) cumple un importante papel en la transmisión de señales eléctricas entre las neuronas. Las alteraciones en las cantidades de este neurotransmisor se consideran responsables de multitud de enfermedades, en particular el Alzheimer y la esquizofrenia. Proviene de la descarboxilación del glutamato, mediante  la glutamato descarboxilasaproduciendo GABA.  Hay estudios médicos que estiman que el autismo en particular podría deberse a una desproporción entre los niveles de glutamina y glutamato, con defecto de GABA. Resumiendo (3):

 

GABA_3D_ball
GABA, ácido gamma-aminobutírico

 

The glutamine/glutamate ratio was significantly higher in children with autism spectrum disorders (ASD). Glutamine and glutamate are further metabolized to gamma-aminobutyric acid (GABA), an inhibitory neurotransmitter. An imbalance between glutamate and GABA transmission has been associated with ASD-like behaviors such as hyper-excitation.
Using next-generation sequencing technology, the researchers also were able to detect hundreds of unique bacterial species and confirmed that children with ASD harbored distinct and less diverse gut bacterial composition.
“Correlations between gut bacteria and neurotransmitter-related metabolites are stepping stones for a better understanding of the crosstalk between gut bacteria and autism, which may provide potential targets for diagnosis or treatment of neurological symptoms in children with ASD,” says Kang.

O lo que es lo mismo:

La relación glutamato/glutamina fue significativamente mayor en los niños con trastornos autistas (TA). Glutamina y glutamato son metabolizados a ácido gamma-aminobutírico (GABA), un neurotransmisor inhibidor. Un desequilibrio entre el glutamato y la transmisión GABA  se ha asociado con comportamientos TA -tales como la hiper-excitación.
Utilizando una tecnología de secuenciación de nueva generación, los investigadores también fueron capaces de detectar cientos de especies bacterianas únicas y confirmaron que los niños con TA albergaban una composición bacteriana intestinal distinta y menos diversa de lo normal.
“Las correlaciones entre las bacterias intestinales y los metabolitos relacionados con neurotransmisores son peldaños para una mejor comprensión de la relación entre las bacterias intestinales y el autismo, que puede proporcionar objetivos potenciales para el diagnóstico o tratamiento de síntomas neurológicos en los niños con TA”, dice Kang.

 

(1) Discovery and Characterization of Gut Microbiota Decarboxylases that Can Produce the Neurotransmitter Tryptamine.

(2) Intestinal bacteria produce neurotransmitter, could play role in inflammation.

(3) Can chemicals produced by gut microbiota affect children with autism?

¡¡Este artículo ha sido leido 3811 veces!!

6 Comentarios

  1. Realmente interesante! Muchas gracias por el rigor con que tratas la información. Hay mucha información en internet pero muy poco rigurosa y por tanto poco confiable.
    En internet he leído que los fermentados apenas aportan bacterias porque estas no pueden sobrevivir a los ácidos del estómago. Sin embargo, tu experiencia con los fermentados parece contradecir esto. ¿Hay estudios que apoyen que el consumo de fermentados aumenta la cantidad y diversidad de bacterias en el intestino? ¿Puedes recomendarme alguno?
    Quizá dependa de la cantidad. Quizá para que sobrevivan un buen número de bacterias hay que ingerir muchos fermentados. ¿Cuanto fermentados tendría que prepararme para, por ejemplo, un mes? ¿Cuanto consumes tú?
    Muchas gracias y enhorabuena por tu blog!!

    • Hola Emilio:

      Llevo ya más de cuatro años dedicado a fermentar en casa y cada día estoy más convencido de que antes los alimentos fermentados eran el 90% de la alimentación del ser humano. Por eso, aunque se destruyan unas bacterias, otras vienen a sustituirlas. La alimentación moderna (comidas pasteurizadas, envasadas, refrigeradas, con conservantes) excluye casi sistemáticamente las bacterias lácticas por su forma de ser conservada y producida y, yo creo que esto no es natural. La diversidad de las bacterias la obtendremos en la medida que haya diversidad en los fermentados. Cada país tiene sus propios fermentados naturales, la cuestión es recuperar la manera tradicional de hacerlos. Por eso, como tú dices, hay que ingerir un buen número de fermentados, cada uno con su bacteria específica.

      Mi sistema de consumo es hacer una olla de col verde (repollo) en septiembre, de unos siete litros. En octubre ya la tengo preparada y la trasvaso a frascos. Entonces preparo una olla de kimchi de otros siete litros y en quince días está preparada. Con esto tengo para medio Otoño y todo el Invierno. Y me dura hasta la primavera. A veces menos, porque doy a mis conocidos y familia.

      Mi consumo es variable. Yo debo comer muchos días fuera de casa por motivos de trabajo, entonces debo tener cuidado de cenar algo de fermentado cada día. A veces me pasa que no puedo y lo voy dejando, y entonces empiezo a notar los efectos de no hacerlo: mal humor, tristeza, rinitis, etc… así que eso me obliga a recuperar el ritmo de consumo diario. Si soy regular, en una semana o dos recupero el buen estado.

      Gracias a ti…!!

  2. Muy buen artículo, justo lo que buscaba, estoy iniciandome en los fermentos, kombucha y kimchi, quizás próximamente con el kefir de agua, varian las clases de bacterias o serian mejores otros fermentos?. Enhorabuena y gracias por tu excelente trabajo.

    • Mi idea es que hay que tomar muchos fermentados distintos. “Biodiversidad” es la clave. Tal biodiversidad se consigue con distintos alimentos fermentados y con complejidad en las preparaciones, pues cuanto más complejo sea el cultivo más número de cepas aparecen. Gracias a ti por tus comentarios.

  3. Buenos días
    Además de fermentar en casa por favor me podrías recomendar algunas marcas de probioticos que sean buenas y efectivas para tomar un tiempo?
    Gracias

    • En ocasiones he dado marcas (como BHU) pero casi prefiero dar pautas. Escoge aquellos probióticos que contengan varias cepas, cuantas más mejor. Y en cuanto a los prebióticos, aconsejo consumir una alimentación rica en fructooligosacáridos y almidón resistente (plátano verde, patata cocida y fría, la cebolla, los ajos, los espárragos, la achicoria, las alcachofas…).

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here